En la arquitectura religiosa medieval y renacentista, algunas puertas secundarias se construían deliberadamente bajas, obligando a quien entraba a inclinarse en un gesto que fusionaba necesidad estructural y simbolismo espiritual. Esta pequeña entrada al complejo del Seminario de Sacerdotes de Kaunas —cuyo portal apenas alcanza el metro veinte de altura— es uno de esos accesos