El Palacio de los Grandes Duques de Lituania fue construido en el siglo XV para los gobernantes del Gran Ducado y los futuros reyes de Polonia. Durante cuatro siglos fue el centro político, administrativo y cultural de la Mancomunidad Polaco-Lituana. Su esplendor máximo llegó con Segismundo II Augusto, quien reunió en sus salas una biblioteca