Vatat Bijumi


En la primera isla, justo después de cruzar el primer puente, te recibe un tótem de roble de seis metros. Es Vytautas el Grande, el Gran Duque que completó el castillo de Trakai y que murió entre sus muros en 1430 sin ser coronado rey. Lo esculpió el artista folk lituano Ipolitas Užkurnis, antiguo mecánico

Las casitas de la orilla del lago


Desde el puente que cruza hacia el castillo, la orilla de Trakai se despliega como un catálogo de casas de madera junto al agua. Cada una tiene su embarcadero privado, su pequeño jardín que desciende hasta el lago, sus ventanas mirando al Galvė. Son casas bajas, de tejados inclinados, algunas de colores apagados —ocre, marrón,

Pues allá que vamos


El puente de madera se extiende sobre el lago Galvė, largo y recto, con sus tablas mojadas brillando bajo el cielo gris de noviembre. Al fondo, el Castillo de Trakai espera con sus torres de ladrillo rojo emergiendo entre los árboles desnudos. El cielo amenaza con soltar lo que sea —lluvia, nieve, granizo— y no

Trakai


Desde Kaunas, la siguiente parada es Trakai, apenas media hora en coche hacia el este. El castillo de ladrillo rojo emerge en medio del lago Galvė como una postal de cuento medieval, con sus torres góticas reflejándose en las aguas grises de noviembre. Es el único castillo construido sobre una isla en toda Europa del

Géneros de punto


Última parada antes de dejar Kaunas. En la intersección de Vilniaus gatvė con la Avenida de la Libertad, una tienda de lanas exhibe su mercancía con una bicicleta forrada de punto de colores aparcada en la acera. «Mezgimo siūlai, sagos, megzti gaminiai» — hilos de punto, botones, artículos de punto— dice el cartel sobre el

Flores subterráneas


Volvemos sobre nuestros pasos, de regreso al hotel antes de abandonar Kaunas. Otra vez cruzamos bajo la calle Birštono por el paso subterráneo de la Vilniaus gatvė, ese espacio funcional de hormigón visto, luces fluorescentes y techo reticulado que parece sacado de los manuales de planificación urbana soviética. Pero en medio del túnel, contra toda

Once y cuarto


Son las once y cuarto de la mañana de un día de noviembre en Kaunas, y la Vilniaus gatvė empieza a desperezarse. El pavimento de adoquines brilla húmedo bajo la luz fría, los arbolitos de Navidad ya están plantados en sus macetas blancas a lo largo de la calle peatonal, y la gente camina despacio,

Kepyklėlė


En lituano, kepyklėlė significa panadería. Y esta pequeña panadería del casco antiguo de Kaunas, la Motiejaus Kepyklėlė —literalmente «la panadería de Motiejus», de Mateo—, ocupa un edificio histórico de ladrillo en plena Vilniaus gatvė, con una puerta que parece pensada para otra escala humana, para otro tiempo. La puerta es diminuta bajo el arco de

Proporciones


La fachada lateral de la Catedral de San Pedro y San Pablo de Kaunas habla el lenguaje de los siglos. Sobre un muro de ladrillo desnudo, casi ciego, se alzan las proporciones contradictorias de distintas épocas: la inmensa vidriera gótica vertical buscando la luz celestial, y bajo ella, una puerta modesta, de dimensiones casi humildes,

El callejón de las hortensias


En el número 9 de la calle M. Valančiaus —el mismo donde sobreviven los sótanos abovedados del siglo XVI construidos con troncos sin labrar— se abre un estrecho callejón que en noviembre se ve desnudo, reducido a su geometría esencial: adoquines irregulares flanqueados por una franja central de baldosas rectangulares que guían el paso, paredes