«Lietuvos savanorių kapai» —el cementerio de los voluntarios lituanos— es el nombre oficial de este lugar que descansa junto al lago Talkša, bajo los árboles desnudos del otoño de Šiauliai. Aquí yacen los hombres que respondieron a la llamada desesperada del primer ministro Mykolas Sleževičius en diciembre de 1918, cuando el país recién independiente enfrentaba