La historia de este solar comienza en 1670, cuando unos frailes carmelitas construyeron aquí una pequeña iglesia de madera y una capilla que pronto cedieron a los monjes agustinos. En 1742 un incendio arrasó la iglesia agustina hasta los cimientos —el período entre 1737 y 1750 fue especialmente devastador para Vilna, que sufrió incendios repetidos