Hacia el final de la Karaimų Gatvė, entre los copos que ya caen con decisión, aparece el edificio que alberga el Museo Etnográfico Caraíta. Su historia es casi tan accidentada como la del propio pueblo que documenta. Fue Hadži Seraya Khan Šapšalas —erudito orientalista, último gran dignatario espiritual de los caraítas de Lituania y Polonia—