Frutos secos


Las sámaras del fresno cuelgan en racimos, ya secas y marchitas al final del otoño, persistiendo en las ramas después de que las hojas han caído. Son frutos alargados, cada uno con su semilla envuelta en un ala que facilita la dispersión por el viento, diseñados por la naturaleza como pequeños helicópteros que rotan en