Senamiesčio krautuvė significa «la tienda del casco antiguo», y en el marco de la puerta, pintado a mano, se lee el resto de la promesa: carne, queso, pan de fiesta, los productos que anuncia flanqueando la entrada. Es una pequeña tienda de alimentación tradicional lituana en el número 5 de la calle Literatų, con cestas de fruta y verdura, hierbas secas colgando del techo, embutidos, mermeladas, quesos de manzana y los populares šakočiai —el pastel de árbol lituano— hechos a mano. El escaparate, que se adivina entre las cortinas, muestra ese interior acogedor de tienda de pueblo trasplantada al centro de la capital.
El cartel de horario en la puerta anuncia que de lunes a sábado abre de 10 a 20 horas. Son las siete y media de la tarde de un sábado, la hora debería seguir siendo horario comercial, y sin embargo la tienda está cerrada, las contraventanas con sus flores pintadas a mano recogidas contra la fachada, ningún movimiento tras el cristal. Puede que el cartel no se haya actualizado, puede que el dueño decidiera cerrar antes por ser fin de semana de finales de noviembre con poca afluencia. Nunca lo sabremos.
Lo que sí queda, cerrada la tienda, es la fachada: el marco caligrafiado a mano, las contraventanas pintadas con motivos florales lituanos, las macetas de boj a ambos lados de la puerta. Incluso cerrada antes de hora, Senamiesčio krautuvė sigue anunciando lo que promete puertas adentro.
(Texto creado con ayuda del modelo Sonnet 5 de Claude AI)
Foto hecha con el móvil.
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Vilna, Lituania.
