Hay dos Kaunas. Uno es el de Laisvės alėja, con sus edificios modernistas, sus tilos perfectamente alineados, su pavimento impecable y sus escaparates iluminados. El otro es este: el que se esconde detrás de las fachadas, en los patios interiores de las manzanas, donde el orden y la limpieza ceden paso a una realidad más