La Plaza de la Catedral


Al final de la calle Pilies se abre de golpe la Plaza de la Catedral, el corazón de Vilna. Después del laberinto de callejuelas adoquinadas, patios escondidos y fachadas que se suceden unas a otras, la amplitud repentina de la plaza desconcierta un momento. Es una de esas plazas que se sienten grandes incluso cuando