Entrando en calor


Treinta kilómetros de carretera nevada después, ya en Vilna, con el coche devuelto y el hotel encontrado, toca sentarse y entrar en calor. Y para eso, en esta parte del mundo, no hay nada mejor que un borsch. El borsch es una sopa de origen ucraniano extendida por toda Europa del Este, con la remolacha