Desde este privilegiado mirador natural, la vista hacia el sureste despliega una geografía montañosa que conecta el Ripollès con algunas de las cumbres más emblemáticas del Principat. En primer término domina el Puig de l’Àliga con sus 1491 metros, casi gemelo en altitud del Som de Vidabona que veíamos antes, formando parte de esa constelación