Para picar


Lo que hay en esta tabla de madera se llama kepta duona, literalmente «pan frito», y es probablemente el snack más popular de toda Lituania. Se elabora con pan de centeno oscuro cortado en bastones, frito hasta quedar crujiente y frotado con ajo fresco; la variante que aparece en la foto, cubierta de salsa de

Social drinkers


Un cartel discreto, unas escaleras estrechas que bajan hacia un mural psicodélico en blanco y naranja, y el eslogan que le da nombre a este post: «social drinkers», bebedores sociales. El Flow Bar ocupa un sótano casi escondido junto a la Puerta del Alba, y su nombre lo dice todo: fundado por tres amigos con

De regreso


La misma plaza que fotografiamos esta mañana, con el mismo Ayuntamiento de Gucevičius al fondo, ahora iluminado en tonos dorados que resaltan sus columnas dóricas contra el cielo negro. De día la plaza estaba semivacía y gris; esta noche, con la fuente ya hibernando bajo su lona, el edificio brilla como si fuera el centro

Dulce atracción


Ponių Laimė significa «la suerte de las damas» —o «el deleite de las damas»— y la fachada que ha reunido a todo este grupo de gente fotografiando bajo el frío nocturno lo explica todo sin necesidad de palabras: un toldo a rayas rojas y blancas como un dulce gigante, macarons del tamaño de un neumático,

El corazón del gueto


Hemos llegado, literalmente, al cruce de cinco callejuelas que marca el centro del antiguo Barrio del Vidrio: aquí se alza el Hotel Stikliai, cinco estrellas, miembro de Relais & Châteaux, con su oso rojo de resina custodiando la entrada y sus fachadas envueltas en luces de Adviento. La dirección oficial es Gaono 7 —la calle

Paredes que recuerdan


En la pared de la izquierda, casi a oscuras, dos figuras infantiles pintadas al estilo de un grafiti envejecido observan a quien pasa. No son un adorno cualquiera: forman parte del proyecto artístico «Walls that Remember» («Las paredes recuerdan»), de la artista lituana Lina Šlipavičiūtė-Černiauskienė, que reproduce sobre los muros del antiguo Barrio del Vidrio

Una historia de amor


Tras el peso del post anterior, la fachada más fotografiada de la calle Stiklių ofrece un respiro: pinos escarchados, piñas de papel blanco, hileras de luces cálidas y farolillos con velas en el suelo. El café Augustas ir Barbora —»Augusto y Bárbara»— es, según coinciden las reseñas, uno de los rincones más instagrameables de Vilna,

El Pequeño Gueto


Detrás de la esquina donde nos encontramos, en el cruce de las calles Stiklių y Didžioji, ocurrió el episodio conocido como la Gran Provocación. El 31 de agosto de 1941, agentes nazis y colaboracionistas lituanos organizaron un tiroteo simulado contra soldados alemanes desde una ventana de esa misma esquina, acusaron a dos judíos del ataque

Mansión Pacai


En 1667 Mykolas Kazimieras Pacas, castellano de Vilna y hetman del Gran Ducado de Lituania, compró dos edificios adyacentes en la calle Didžioji y los transformó en una de las mansiones más suntuosas de todo el Gran Ducado. Los mismos artistas italianos que decoraron la capilla de San Casimiro en la catedral —el escultor Giovanni

Santa Paraskeva de noche


La misma iglesia que fotografiamos esta mañana, ahora vista desde el ángulo contrario y bajo una luz completamente distinta. De día, la fachada ortodoxa de ladrillo rojo y piedra clara se leía con la sobriedad del gris de noviembre; de noche, los focos la bañan en azul y naranja, dibujando cada arco y cada línea