El puente de madera se extiende sobre el lago Galvė, largo y recto, con sus tablas mojadas brillando bajo el cielo gris de noviembre. Al fondo, el Castillo de Trakai espera con sus torres de ladrillo rojo emergiendo entre los árboles desnudos. El cielo amenaza con soltar lo que sea —lluvia, nieve, granizo— y no