El parque francés

El parque francés

La plaza que se abre a la derecha cuando la calle Pilies se divide en la calle Didžioji («Calle Grande») y la calle Bokšto, apenas visible entre los árboles desnudos de noviembre, ocupa el solar donde hasta la Segunda Guerra Mundial se alzaban siete casas históricas, propiedad durante siglos de la nobleza de Vilna: funcionarios, comerciantes ricos, jerarcas eclesiásticos. Una de ellas albergó durante más de un siglo la famosa mercería italiana de la familia Fiorentini; otra fue sede de la librería del célebre editor Józef Zawadzki desde 1853 hasta la ocupación soviética. Aquellas casas desaparecieron en la guerra, y en su lugar quedó este pequeño jardín con fuente que los vilnenses también conocen, por la cercanía de la embajada francesa, como Prancūzparkis: «el parque francés».

Pero el nombre oficial rinde homenaje a alguien más discreto: Konstantinas Sirvydas, jesuita del siglo XVII y una de las figuras fundacionales de la lengua lituana escrita. Sirvydas compiló el primer diccionario trilingüe polaco-latín-lituano y escribió la primera gramática lituana conocida, hoy perdida. Acuñó decenas de palabras que los lituanos usan sin saberlo cada día: taisyklė (regla), spaustuvė (imprenta), pardavėjas (vendedor). Otras de sus invenciones, como protomeilė para «filosofía» o vaikavedys para «pedagogo», no sobrevivieron. La estatua del escultor Gediminas Jokūbonis —el mismo que esculpió el monumento a Mickiewicz que vimos por la mañana— lo representa pensativo, con un libro entre las manos, como si siguiera buscando la palabra exacta.

Al fondo, la cúpula iluminada de la iglesia dominica del Espíritu Santo corona la perspectiva. Construida sobre los cimientos de una capilla gótica de la época de Vitautas el Grande, guarda en su interior un rococó considerado uno de los más valiosos de Lituania, y en su cripta, momias de las víctimas de guerras y epidemias que llevan siglos sin ser reveladas al público general. Sirvydas, que dio nombre a tantas cosas, reposa esta noche frente a una iglesia cuyas propias catacumbas todavía guardan secretos sin nombrar.

(Texto creado con ayuda del modelo Sonnet 5 de Claude AI)

Foto hecha con el móvil.

Vilna, Lituania.


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