El otoño se retrasa

El otoño se retrasa

Este haya muestra simultáneamente todo el espectro cromático del otoño: desde el verde intenso que resiste en algunas hojas hasta los rojos, naranjas y amarillos que anuncian el final del ciclo anual. Es una imagen que capta la transición otoñal en su momento más espectacular, pero que esconde una realidad preocupante revelada por un reciente estudio del Meteocat.

Según este informe publicado a partir de los datos de la Red Fenológica de Catalunya (Fenocat), el cambio de color de las hojas de los árboles caducifolios se está retrasando una media de 2,1 días por década en Catalunya. El estudio se ha centrado especialmente en el haya, y los datos indican que algunos hayedos acumulan retrasos de hasta 3 o 4 días por década, como los de la Roca Tiraval de Bagà en el Berguedà o algunos bosques del Ripollès como este donde tomé la foto el 21 de octubre del 2024.

La causa es clara: el aumento de las temperaturas y la disminución de la pluviometría debido a la crisis climática. Las temperaturas cada vez más altas y la falta de humedad provocan un aumento del estrés hídrico en las hayas, alterando su ciclo natural. Como explica Xavier de Yzaguirre, técnico del Meteocat, los árboles caducifolios necesitan un período de reposo para rebrotar con fuerza en primavera, y este período se está acortando, afectando a su desarrollo.

El haya es especialmente vulnerable porque no es un árbol típicamente mediterráneo, sino centroeuropeo. Catalunya se encuentra en el límite territorial de distribución de esta especie, lo que hace que sea extremadamente sensible a los cambios climáticos. Los expertos advierten que, a medio o largo plazo, esta situación podría provocar la desaparición de algunos hayedos en nuestro país, con las hayas desplazándose hacia altitudes más elevadas para soportar mejor estos cambios.

El análisis se basa en más de 15.200 observaciones de hayas realizadas por 80 observadores voluntarios de Fenocat durante los últimos trece años en comarcas como el Vallès Oriental, Osona, la Vall d’Aran, el Ripollès y el Berguedà. Este año 2025 el otoño ha sido más normal que en los últimos años de sequía y otoños cálidos, pero todos los datos indican que será una excepción: según las proyecciones del Meteocat, dentro de 50 años lloverá un 20% menos de media y las temperaturas continuarán subiendo. Un futuro que augura efectos devastadores para los hayedos catalanes.

(Texto de Claude AI)

Sant Martí d’Ogassa, Girona.


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