La estatua que fue tapada

La estatua que fue tapada

Durante la gran reconstrucción de la catedral entre 1783 y 1801, Laurynas Gucevičius diseñó la capilla elíptica de San Ladislao. En 2021 fue restaurada la decoración pictórica ilusionista de su cúpula, hoy de nuevo visible. Es una de las piezas más personales del arquitecto dentro del conjunto: mientras la nave central exhibe la frialdad racional del neoclasicismo, esta pequeña cámara de planta ovalada y cúpula luminosa introduce una escala íntima y casi secreta, propia del clasicismo más depurado.

El altar fue instalado a mediados del siglo XIX, y el nicho aloja una gran escultura en yeso de San Ladislao sosteniendo una cruz, obra de Henryk Dmochowski entre 1861 y 1863. Hasta 1905 estuvo tapada por orden de las autoridades imperiales rusas, que la consideraban una manifestación activa de la obra misionera católica. El escultor, formado en Vilna, había huido a Francia tras el fracaso de la revolución de 1830, pasó por Londres y acabó instalándose en Filadelfia, donde alcanzó renombre como escultor y llegó a crear para el Capitolio de Washington los bustos de Tadeusz Kościuszko y Casimir Pulaski. Murió en 1863, el mismo año en que terminó esta figura, sin saber que la obra quedaría inmediatamente oculta durante cuatro décadas.

San Ladislao es el patrón de Hungría y copatrón de la catedral de Vilna, asociado a leyendas de milagros, victorias militares y curaciones. Su presencia aquí no es arbitraria: cuando el Gran Duque de Lituania Jogaila se convirtió al catolicismo en 1386, adoptó Ladislao como nombre de bautismo, razón por la cual la catedral que edificó en 1387 fue dedicada conjuntamente a San Estanislao y a San Ladislao. El rey medieval de Hungría se convirtió así, por una casualidad onomástica, en copatrón eterno de la catedral lituana.

(Texto de Claude AI)

Vilna, Lituania.


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