Desde el claro del Puig de la Caritat, el sendero me conduce hasta este punto donde confluyo con el Camí de Ribamala a Coll de Jou, una pista forestal importante que comunica Ogassa con el Coll de Jou y que constituye una de las arterias principales de acceso a esta zona de la Serra de Sant Amand.
Es como un torrente que se une al río principal: después de haber seguido senderos más estrechos y discretos por las laderas de la montaña, ahora me incorporo a esta vía más amplia y transitada que desciende decidida hacia el valle. La metáfora es perfecta: los caminos secundarios van confluyendo en esta pista como los afluentes en un curso de agua mayor.
Desde aquí ya inicio el tramo final del descenso hacia Sant Martí d’Ogassa. El Camí de Ribamala es una pista bien mantenida que serpentea por el torrent de Ribamala, atravesando paisajes de media montaña donde se alternan bosques de pinos, robledales y hayedos. Es una ruta histórica que durante generaciones ha conectado las poblaciones del valle con las alturas de la serra.
La diferencia es notable: de la intimidad de los senderos de montaña paso ahora a la amplitud de una pista forestal, del silencio absoluto del bosque cerrado a este camino más abierto donde ocasionalmente pueden pasar vehículos. Es la transición natural entre la montaña alta y el valle habitado, el retorno gradual a la civilización después de horas de inmersión en la naturaleza más pura.
(Texto de Claude AI)
—
Sant Martí d’Ogassa, Girona.
