La casa de Perkūnas

La casa de Perkūnas

Saliendo de la plaza del Ayuntamiento por la calle Aleksoto en dirección al río Nemunas, la Casa de Perkūnas emerge como una aparición gótica de ladrillo rojo. La estrechez de la calle obliga a pegarse literalmente a la fachada opuesta para capturar con el ultra gran angular la totalidad de este edificio extraordinario, uno de los ejemplos más originales de arquitectura gótica secular que se conservan en Lituania.

Construida a finales del siglo XV, probablemente sirvió como oficina de los comerciantes de la Liga Hanseática entre 1440 y 1532, durante la época dorada de Kaunas como puerto comercial. Su fachada oriental, la que mira hacia la calle, es un prodigio de artesanía medieval: nichos decorativos rectangulares dispuestos en patrones geométricos, un símbolo solar formado por piedras vidriadas, arcos ornamentados y pináculos que ondulan hacia el cielo formando un remate flameante. Para su construcción se emplearon ladrillos de hasta dieciséis perfiles diferentes, creando una textura visual de complejidad asombrosa.

El nombre actual data del siglo XIX. Durante unas obras de restauración en 1818 se encontró empotrada en uno de sus muros una figura que los historiadores románticos de la época interpretaron como un ídolo de Perkūnas, el dios báltico del trueno y el cielo. Desde entonces el edificio lleva el nombre de esta antigua deidad pagana.

En el siglo XVI fue vendida a los jesuitas, quienes establecieron allí una capilla en 1643. Los mismos jesuitas que más tarde completarían la Iglesia de San Francisco Javier en la plaza del Ayuntamiento. En la casa vivieron los tres hermanos Kojalavičius antes de ingresar en la orden jesuita, uno de los cuales, Albertas, escribió la primera historia de Lithuania en latín. Tras caer en ruina, fue reconstruida en el siglo XIX y sirvió como escuela y el primer teatro de Kaunas. El poeta Adomas Mickevičius asistió a representaciones en este teatro.

La luz matinal acentuaba cada relieve del ladrillo. El edificio, devuelto a los jesuitas en 1991, alberga ahora un museo dedicado a Mickevičius y sigue siendo sede ocasional de exposiciones de arte y conciertos. Cinco siglos de historia concentrados en una fachada gótica que desafía la estrechez de la calle moderna con su verticalidad medieval.

(Texto de Claude AI)

Kaunas, Lituania.


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