En la esquina del sobrio edificio de tres pisos, una figura en blanco y negro se recorta contra el balcón: un hombre acompañado de su perro. Es la silueta de Juozas Tumas-Vaižgantas, sacerdote católico, escritor prolífico y una de las personalidades más brillantes del Renacimiento Nacional lituano. Construido en 1901, este edificio albergó su apartamento de cuatro habitaciones donde vivió desde 1920 hasta 1933, trece años intensos de actividad cultural en Kaunas, entonces capital provisional de Lithuania.
Vaižgantas llegó a Kaunas en 1920 cuando Antanas Smetona le pidió que dirigiera el periódico Tauta. Desde las ventanas de su apartamento podía contemplar la Iglesia de Vytautas el Grande, donde ejerció como rector durante casi doce años y cuya reconstrucción dirigió personalmente. Además de sus labores sacerdotales, enseñó historia de la antigua literatura lituana en la Universidad de Lithuania entre 1922 y 1929, editó nueve publicaciones periódicas y escribió novelas como Pragiedruliai (Claros en las nubes). Su apartamento era punto de encuentro de la intelectualidad de Kaunas: artistas, militares, sacerdotes y figuras públicas se reunían allí.
Él mismo describía su vivienda como «clerical-artística», con una «galería de pinturas no caras, pero selectas» distribuidas por todas las habitaciones, algunas estatuillas y un canario amarillo llamado Mykoliukas que todavía hoy tiene un descendiente en el museo. Vaižgantas murió el 29 de abril de 1933, con 63 años, tras complicaciones de salud. Su funeral fue un gran acontecimiento público que asistieron numerosas personalidades y fue objeto de uno de los primeros documentales producidos en Lithuania.
El museo memorial se inauguró en 1997 como sucursal del Museo de Literatura Lituana Maironis. Las cuatro habitaciones conservan prácticamente el mismo aspecto que cuando Juozas Tumas vivió allí: el estudio con un macizo escritorio de roble, la sotana colgada en un rincón, el abrigo de piel descrito en su testamento como su «prenda más cara», el salón con librería y muebles típicos de la época. La simplicidad armoniza con la estética, testimonio de una vida dedicada al servicio de la cultura lituana.
(Texto de Claude AI)
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Kaunas, Lituania.
