Preparados para todo


La pista del aeropuerto de Vilna, cubierta de restos de sal y aguanieve, contrasta con la calma de la escena: varios quitanieves de color naranja aguardan alineados junto a las aeronaves, listos para entrar en acción a la primera señal, mientras un jet privado y un avión comercial esperan pacientemente su turno bajo un cielo