La estatua que fue tapada


Durante la gran reconstrucción de la catedral entre 1783 y 1801, Laurynas Gucevičius diseñó la capilla elíptica de San Ladislao. En 2021 fue restaurada la decoración pictórica ilusionista de su cúpula, hoy de nuevo visible. Es una de las piezas más personales del arquitecto dentro del conjunto: mientras la nave central exhibe la frialdad racional

Líneas simples


El contraste con las iglesias barrocas de Vilna es inmediato y deliberado. El altar mayor, de estilo clasicista, fue diseñado por el propio Laurynas Gucevičius en sustitución de los tres altares anteriores: sus columnas y frontón con cruz dorada están realizados en mármol artificial y decoración de estuco. Sobre él se abre una ventana semicircular

El gran templo


Según los escritos del siglo XVI del cronista Augustinus Rotundus, en el siglo XIII un templo de piedra dedicado al dios pagano báltico Perkūnas se alzaba en el solar donde hoy se encuentra la catedral. El Gran Duque Mindaugas, recién convertido al cristianismo, ordenó construir aquí la primera catedral en 1251. Pero tras su asesinato

La avenida Gediminas


La avenida Gediminas nació a mediados del siglo XIX, cuando la línea ferroviaria San Petersburgo–Varsovia impulsó el desarrollo de nuevos barrios industriales y residenciales junto al casco antiguo de Vilna. La nueva arteria central de la ciudad recibió entonces el nombre de Avenida San Jorge. A lo largo del siglo XX, la calle fue rebautizada

La torre


Lo primero que llama la atención de la Plaza de la Catedral es que el campanario no está pegado a la catedral sino separado de ella, como un testigo independiente que lleva siglos contemplando la plaza desde su posición. La razón es simple: hace seiscientos años esta torre era parte del sistema defensivo del Castillo

La Plaza de la Catedral


Al final de la calle Pilies se abre de golpe la Plaza de la Catedral, el corazón de Vilna. Después del laberinto de callejuelas adoquinadas, patios escondidos y fachadas que se suceden unas a otras, la amplitud repentina de la plaza desconcierta un momento. Es una de esas plazas que se sienten grandes incluso cuando

La pared de las teteras


En la esquina de Pilies con Bernardinų, justo donde la calle principal del casco antiguo se cruza con el callejón que lleva a las iglesias de Santa Ana y los Bernardinos, la fachada de un edificio hace algo inesperado: de ella brotan teteras. Medias teteras de porcelana blanca enganchadas en la pared a distintas alturas,

Pilies 12


La calle Pilies —»la calle del Castillo»— es el eje más antiguo y más concurrido del casco histórico de Vilna, el camino que desde la Edad Media recorrían reyes, legados del Papa y embajadores extranjeros rumbo al castillo. Sus edificios reflejan siglos de historia superpuesta: aquí una fachada barroca, allí un arco renacentista, más allá

Rincones escondidos


La calle Pilies —la calle del Castillo— es el eje vertebrador del casco histórico de Vilna, la arteria que une la Plaza de la Catedral con el Ayuntamiento y que concentra buena parte del tránsito turístico de la ciudad. Pero quien camina por ella con los ojos abiertos descubre que sus fachadas no son el