La otra puerta


El cartel junto a la puerta lo aclara: no es la puerta original de esta celda. Es la puerta de una celda de la prisión de Lukiškės, trasladada aquí como pieza de exposición. Dos prisiones en diálogo: la del KGB, conservada intacta como museo desde 1991; y la de Lukiškės, que cerró en 2019 y

Judas


La pequeña portezuela abierta en la puerta de la celda 17 tiene dos funciones: la mirilla en la parte superior permite al guardia observar al prisionero sin ser visto; la trampilla inferior sirve para pasar la comida sin abrir la puerta. En la tradición carcelaria europea, esa ventanita en la puerta se llama «judas» —por

Ataque a la higiene


La sala de la foto es la letrina colectiva de la prisión del KGB: varios inodoros turcos en fila sobre una tarima elevada, lavabos adosados a la pared, una ventana enrejada cerca del techo, tuberías a la vista. Sin mamparas, sin separaciones, sin ningún gesto hacia la privacidad. La arquitectura de la humillación empieza aquí,

Sin salida


En otoño de 1940 el NKVD instaló su sede en el antiguo palacio de justicia zarista y habilitó una prisión en el sótano. Las celdas permanecen tal como las dejó el KGB cuando abandonó el edificio en agosto de 1991. En su momento llegó a haber más de cincuenta celdas; hoy quedan diecinueve. Las paredes

El pacto


El cartel dice: «Likviduoti Sovietų-Nacių pakto padarinius!» —»¡Liquidar las consecuencias del pacto soviético-nazi!»— y debajo: «El pacto Ribbentrop-Molotov de 1939 legalizó la ocupación rusa en Estonia, Letonia y Lituania.» La ilustración muestra un apretón de manos entre la hoz y el martillo y la esvástica. No es un cartel del museo: es un cartel de

Cloaca del terror


El Museo de las Víctimas del Genocidio ocupa el edificio que fue sede del KGB en Lituania, y antes de ellos de la Gestapo nazi, y antes de ellos del tribunal zarista. El museo preserva el espacio tal como lo dejó el KGB al marcharse en 1991. El edificio principal data de 1899. En su

La Puerta del Alba


La Puerta del Alba es la única de las nueve puertas de la muralla defensiva de Vilna que ha sobrevivido hasta hoy. Las otras ocho fueron destruidas por los rusos en el siglo XVIII. Esta se salvó. En 1799 el ejército imperial ruso demolió el resto de la muralla, pero no se atrevió a tocar

Santa Teresa


La iglesia de Santa Teresa es el mejor ejemplo conservado de arquitectura religiosa del primer barroco de Vilna, construida entre 1633 y 1650 por iniciativa y a expensas del Vicecanciller del Gran Ducado de Lituania, Steponas Pacas. La idea que guiaba el proyecto era crear la iglesia más hermosa de la ciudad. El autor de

El Espíritu Santo


Lo que aparece en la foto es la puerta de entrada al Monasterio del Espíritu Santo, el conjunto monástico ortodoxo más importante de Lituania. La iglesia queda dentro del patio, invisible desde la calle. El monasterio fue fundado en 1609 por la Cofradía Ortodoxa de la Santísima Trinidad, que se estableció aquí precisamente porque la

Sin puerta


El misterio de la puerta inexistente tiene una explicación sencilla: el restaurante Medininkai se encuentra en la planta baja del edificio, pero su entrada está en el patio interior, accesible desde el hotel contiguo. La fachada que vemos desde la calle es la cara trasera del conjunto, sin acceso directo. La puerta existe: simplemente no