Habíamos recorrido casi toda la zona de osos sin ver ninguno, y justo antes de salir de ella aparece este, agazapado en un pequeño claro entre los matorrales: pelaje negro y uniforme, hocico de un gris pardusco, orejas pequeñas y muy redondeadas, la cabeza baja y el cuerpo compacto, sin joroba entre los hombros. Es