Después de las cruces infinitas y las oraciones susurradas, la vida cotidiana recupera su ritmo en Šiauliai. Los ánades del lago Ezeras Talksa han transformado este parque urbano en su refugio invernal, ajenos a la trascendencia del lugar que acabo de dejar atrás. Mientras las 4 de la tarde se acercan peligrosamente al crepúsculo báltico,