La vida sigue


Después de las cruces infinitas y las oraciones susurradas, la vida cotidiana recupera su ritmo en Šiauliai. Los ánades del lago Ezeras Talksa han transformado este parque urbano en su refugio invernal, ajenos a la trascendencia del lugar que acabo de dejar atrás. Mientras las 4 de la tarde se acercan peligrosamente al crepúsculo báltico,

Rincones sombríos


Llegando al Coll Pany de Dalt, el sendero nos conduce a través de estos rincones umbríos donde la luz se filtra tímidamente entre las rocas calcáreas y la vegetación densa. Aquí, en estos recovecos húmedos y protegidos, prospera el boix con su verde intenso y brillante, creando pequeños oasis de color que contrastan con los

Glória


Hay lugares que permanecen inmutables en nuestra memoria, como si el tiempo se hubiera detenido en el momento exacto en que los fotografiamos. El Elevador da Glória es uno de esos lugares. Sus raíles trazando líneas perfectas por las empinadas calles de Lisboa, el tranvía amarillo ascendiendo entre edificios centenarios, las hojas otoñales esparcidas sobre

Desde donde todo comenzó


Esta es la vista que tuvo el Papa Juan Pablo II el 7 de septiembre de 1993: desde el altar improvisado de una capilla de madera, la Colina de las Cruces se desplegaba ante sus ojos como un océano de fe hecho visible. El estandarte que cuelga del techo de la capilla lleva el escudo

Otro dilema


Pasados los Plans de Freixera, el descenso se intensifica y el sendero vuelve a presentarnos una de esas decisiones aparentemente intrascendentes: dos caminos que se separan para volver a encontrarse metros más abajo. El terreno más accidentado y la pendiente pronunciada explican esta nueva bifurcación natural. A diferencia de la anterior división que parecía más

La capilla


Desde la cima de la colina, la capilla al fondo parece pequeña y humilde, pero su historia es monumental. El 7 de septiembre de 1993, el Papa Juan Pablo II visitó la Colina de las Cruces y celebró una misa histórica en una capilla construida específicamente para la ocasión, ante una multitud de aproximadamente 100,000

Entre pinceladas de otoño


En este descenso continuo por la Serra de Sant Amand, el bosque de coníferas se ve salpicado por las hayas que han decidido vestirse de gala para su breve temporada otoñal. Sus colores dorados y cobrizos destacan como pinceladas cálidas entre el verde perenne de los pinos, creando ese contraste que define los bosques mixtos

Los ojos modernos


La escalera asciende hacia el cielo como la torre de Babel de la devoción, pero en lo alto no esperan solo las cruces milenarias. Entre los maderos centenarios y los rosarios que cuelgan como guirnaldas, las cámaras de seguridad vigilan con sus ojos electrónicos, montadas en mástiles que imitan la verticalidad de las cruces pero

El dilema


En medio del descenso por la Serra de Sant Amand, el sendero se bifurca misteriosamente alrededor de un grupo de árboles, creando dos trazas paralelas bien definidas por el paso constante de excursionistas. La pregunta surge inevitablemente: ¿qué llevó a los primeros caminantes a elegir la derecha o la izquierda, y por qué esa división

La ofrenda perpetua


«In Hoc Signo Vinces» —»Con este signo vencerás»— reza la inscripción latina en la cruz, evocando las palabras que según la leyenda escuchó el emperador Constantino antes de su victoria en el puente Milvio. Pero aquí, en esta colina lituana, la victoria no es militar sino espiritual, y se mide en cruces acumuladas y oraciones



Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. Pincha el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies