Contraste


Un poco más adelante por la misma calle, el contraste se hace visual y rotundo: a la izquierda, el muro de ladrillo erosionado del monasterio ortodoxo del Espíritu Santo, con sus cúpulas rosas asomando por encima; a la derecha, un edificio de hormigón negro y ventanales contemporáneos, como recién salido de un catálogo de arquitectura

Circunvalación


Tras dejar atrás la Puerta de la Aurora, la ruta se interna en una calle estrecha que curva suavemente hacia la izquierda. Es la Šv. Dvasios gatvė —la calle del Espíritu Santo—, y esa curva no es arbitraria: sigue el trazado de la antigua muralla defensiva de Vilna, construida entre 1503 y 1522 para proteger

De pasada


Camino de la catedral, el itinerario desemboca frente a los Aušros Vartai —la Puerta de la Aurora— sin tiempo para detenerse. Tenemos otro destino. Construida entre 1503 y 1522 como parte de las fortificaciones defensivas de Vilna, capital del Gran Ducado de Lituania, es la única que sobrevive de las diez puertas originales de la

Si lo deseas, no es un sueño


A unos pocos pasos del mural de Millo, otro edificio del barrio de la estación alberga una obra completamente diferente en espíritu: colores mediterráneos, luz del sur, la silueta de una ciudad que podría ser Tel Aviv o Haifa flotando sobre un fondo azul intenso. Un contraste radical con el noviembre gris de Vilna. El

Pájaros de papel


Justo enfrente del Halės turgus, un edificio entero ha desaparecido bajo un mural de cinco plantas. Lo pintó en 2015 el artista italiano Francesco Camillo Giogino, conocido como Millo, durante el tercer Festival de Arte Urbano de Vilna. Nacido en Italia en 1979, Millo estudió arquitectura sin intención de convertirse en artista, pero la pintura

Halės turgus


De camino hacia la catedral, la ruta atraviesa la calle Pylimo y deposita al viajero frente a una de las esquinas más antiguas del comercio vilnense. En esta intersección de Pylimo y Bazilijonų es posible comprar un caballo desde el siglo XV: aquí hubo mercado durante siglos antes de que en 1906 el arquitecto Vaclav

El huevo de Pascua


La primera sorpresa de Vilna llega antes de llegar al primer semáforo. En la pequeña plaza donde convergen las calles Šv. Stepono, Pylimo y Raugyklos, una columna de granito sostiene un enorme huevo de Pascua decorado con motivos geométricos de colores. En lituano se llama Margutis —que viene de margas, «decorado con patrones»— y su

Entrando en calor


Treinta kilómetros de carretera nevada después, ya en Vilna, con el coche devuelto y el hotel encontrado, toca sentarse y entrar en calor. Y para eso, en esta parte del mundo, no hay nada mejor que un borsch. El borsch es una sopa de origen ucraniano extendida por toda Europa del Este, con la remolacha

Hora de partir


La Karaimų Gatvė se despide con una nevada que ya no tiene intención de amainar. Los tejados blancos, la calzada mojada, los copos grandes cayendo casi en horizontal: todo indica que ha llegado el momento de marcharse, aunque uno se resista. Hay algo en este barrio que invita a seguir caminando, a asomarse a cada

El museo caraíta


Hacia el final de la Karaimų Gatvė, entre los copos que ya caen con decisión, aparece el edificio que alberga el Museo Etnográfico Caraíta. Su historia es casi tan accidentada como la del propio pueblo que documenta. Fue Hadži Seraya Khan Šapšalas —erudito orientalista, último gran dignatario espiritual de los caraítas de Lituania y Polonia—



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