El eclipse del siglo


De vuelta ya de vacaciones. Han sido 3 semanas de calor agobiante, tanto de día como de noche. No recuerdo un verano tan caluroso como éste, ni en lugares tan calurosos y áridos como el Desierto de Tabernas donde estuve el agosto del 2018. Estas vacaciones se te quitaban las ganas de ir a ningún

Sigue nevando


El mismo mural de Millo que fotografiamos esta mañana frente al mercado Halės ahora resulta casi irreconocible bajo la nieve que sigue cayendo con fuerza. De día, con el bullicio del mercado y la gente cruzando la calle, la fachada se leía como una postal urbana llena de detalle. Esta noche, con la nevada cayendo

Sorpresa


Entramos a cenar con las calles mojadas y salimos a un decorado completamente distinto. Mientras estábamos dentro, sentados a la mesa, la nieve ha ido cubriendo la calle Bazilijonų sin que nos diéramos cuenta: la calzada aparece blanca surcada por las rodadas oscuras de los coches, las aceras tienen ya una capa fina pero uniforme,

Para picar


Lo que hay en esta tabla de madera se llama kepta duona, literalmente «pan frito», y es probablemente el snack más popular de toda Lituania. Se elabora con pan de centeno oscuro cortado en bastones, frito hasta quedar crujiente y frotado con ajo fresco; la variante que aparece en la foto, cubierta de salsa de

Social drinkers


Un cartel discreto, unas escaleras estrechas que bajan hacia un mural psicodélico en blanco y naranja, y el eslogan que le da nombre a este post: «social drinkers», bebedores sociales. El Flow Bar ocupa un sótano casi escondido junto a la Puerta del Alba, y su nombre lo dice todo: fundado por tres amigos con

De regreso


La misma plaza que fotografiamos esta mañana, con el mismo Ayuntamiento de Gucevičius al fondo, ahora iluminado en tonos dorados que resaltan sus columnas dóricas contra el cielo negro. De día la plaza estaba semivacía y gris; esta noche, con la fuente ya hibernando bajo su lona, el edificio brilla como si fuera el centro

Dulce atracción


Ponių Laimė significa «la suerte de las damas» —o «el deleite de las damas»— y la fachada que ha reunido a todo este grupo de gente fotografiando bajo el frío nocturno lo explica todo sin necesidad de palabras: un toldo a rayas rojas y blancas como un dulce gigante, macarons del tamaño de un neumático,

El corazón del gueto


Hemos llegado, literalmente, al cruce de cinco callejuelas que marca el centro del antiguo Barrio del Vidrio: aquí se alza el Hotel Stikliai, cinco estrellas, miembro de Relais & Châteaux, con su oso rojo de resina custodiando la entrada y sus fachadas envueltas en luces de Adviento. La dirección oficial es Gaono 7 —la calle

Paredes que recuerdan


En la pared de la izquierda, casi a oscuras, dos figuras infantiles pintadas al estilo de un grafiti envejecido observan a quien pasa. No son un adorno cualquiera: forman parte del proyecto artístico «Walls that Remember» («Las paredes recuerdan»), de la artista lituana Lina Šlipavičiūtė-Černiauskienė, que reproduce sobre los muros del antiguo Barrio del Vidrio

Una historia de amor


Tras el peso del post anterior, la fachada más fotografiada de la calle Stiklių ofrece un respiro: pinos escarchados, piñas de papel blanco, hileras de luces cálidas y farolillos con velas en el suelo. El café Augustas ir Barbora —»Augusto y Bárbara»— es, según coinciden las reseñas, uno de los rincones más instagrameables de Vilna,