Llegamos al final del rato que hemos pasado con las jirafas reticuladas, justo a la hora de comer. Los cuidadores les han puesto en el comedero unas ramas que, por las hojas estrechas y plateadas y esos racimos de florecillas pálidas que asoman entre ellas, parecen de un olivo de Bohemia (Elaeagnus angustifolia), un arbusto