El oficio más ingrato


Dejamos atrás a las jirafas y entramos en el pequeño aviario africano. El primer ejemplar que fotografío es un alimoche sombrío (Necrosyrtes monachus), posado tranquilamente sobre la hierba, con esa cara desnuda de piel rosada que se enrojece cuando el animal se agita, y ese capuchón de plumón gris que le cubre la nuca y