Salimos del recinto de la laguna de las espátulas y llegamos a la orilla del Estanque del Oeil de Ca, donde se amontona una colonia entera de flamencos. La imagen es casi hipnótica: decenas de cuerpos rosados, casi idénticos, con la cabeza escondida bajo el ala en ese sueño colectivo tan característico de la especie.