Ni se esconde ni se rasca


En la laguna de las espátulas me encuentro con esta ave en una postura algo cómica: apoyada en una sola pata, con el cuello curvado hacia atrás y la cabeza hundida entre las plumas del lomo. No sé, al verla, si se esconde de mi objetivo o si simplemente se está rascando. Es un sirirí