Un ojo de gato entre colinas

Un ojo de gato entre colinas

Me alejo del estanque y subo por un camino que lleva a una especie de mirador sobre el recinto de las nyalas, y desde ahí la vista cambia por completo: ya no hay plumas ni picos en primer plano, sino la parte occidental del estanque entera, con la estructura de malla metálica de los aviarios —los mismos por los que pasé antes de fotografiar flamencos y nyalas— asomando entre los pinos, la pasarela de madera junto a la orilla, un islote de arena en mitad del agua y, al fondo, las colinas que cierran la reserva por ese lado. Solo si se mira con atención se distinguen, diminutas, las motas blancas y rosadas de los pájaros que llevo varios posts fotografiando de cerca.

El estanque tiene nombre propio, aunque todos — yo incluido — lo llamemos por su versión más coloquial. Su nombre oficial es Étang de l’Œil de Chat, el estanque del ojo de gato, lo cual explica de paso ese “oeil de ca” que tanto yo como la señalización de la reserva simplificamos sobre la marcha.

Y hay algo más que esta vista panorámica deja entrever, aunque no se vea directamente: buena parte de lo que llevamos fotografiado aquí no vive encerrado en ningún sentido estricto. El número de flamencos en este estanque varía a lo largo del año entre medio centenar y más de mil, porque no crían en Sigean, sino que van y vienen desde la Camarga y otras poblaciones del Mediterráneo occidental, atraídos por este rincón como por cualquier otra laguna salvaje. En invierno, además, el mismo estanque acoge entre mil quinientas y dos mil gaviotas reidoras llegadas del Benelux — y una vez, memorablemente, recibió una gaviota de Franklin, una visitante rarísima procedente de Canadá.

Así que el ojo de gato que da nombre al estanque no vigila un zoológico, sino una especie de frontera abierta por la que entra y sale, libremente, buena parte de lo que hemos estado retratando como si fuera suyo.

(Título y texto sugeridos por una IA a partir del contenido de la fotografía y el contexto o historia que aporto, y revisados por mí.)
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Reserva Africana de Sigean, Francia.


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