El Observatorio de la Vidala está cerrado. La fauna puede estar tranquila, a salvo de "voyeurs". — Viladecans, Barcelona.
El Observatorio de la Vidala está cerrado. La fauna puede estar tranquila, a salvo de "voyeurs". — Viladecans, Barcelona.
Las rocas, y en este caso el lecho basáltico del Torrent de la Terrada, tienen un efecto amplificador en las corrientes de agua. Para la poca corriente que hay, la caída de agua forma una cascada espectacular. — Santa Pau, Girona.
— Riells i Viabrea, Girona.
El Braç de la Vidala separa la marisma del Remolar de la pineda junto a la playa. — Viladecans, Barcelona.
— Santa Pau, Girona.
El agua es transparente. Son los obstáculos los que la vuelven visible. — Riells i Viabrea, Girona.
Así llamaban antes a los aeropuertos cuando eran simples explanadas donde despegaban y aterrizaban aeroplanos. — Viladecans, Barcelona.
Refrescante imagen del Salt de Can Cutilla. — Santa Pau, Girona.
El tamaño de las cosas depende de la distancia desde donde se miran. — Riells i Viabrea, Girona.
Una curruca capirotada (Sylvia atricapilla) me vigila entre las ramas de un gran tamarix. — Viladecans, Barcelona.